sábado, 13 de febrero de 2010

déjalo estar, déjalo ir, y observa

En el Dhamma se habla constantemente de sila (virtud), samadhi (concentración) y pañña (sabiduría o discernimiento). Pero tenerlas como objetivo en sí mismas puede llevar a estancarse, porque al final, en la meditación, hay que dejar estar todas las cosas, dejar que sigan su propio curso, y observarlas. Son herramientas que nos ayudan a construir (o destruir, no sé) la casa, pero no tiene sentido seguir llevándolas encima una vez acabado el trabajo. Eso sí, ¡qué útiles son en el camino!...

El objetivo sería ver poco a poco las cosas tal y como son, entender intuitivamente a la naturaleza que engloba todo. Y mientras vamos conociendo, se va quitando el miedo a lo desconocido, pudiendo pasar entonces de una postura defensiva y tensa, a una receptiva y relajada, y aquí empieza lo guapo :D.

Déjalo estar, déjalo ir, y observa.

Y nada, reflexiones que surgen mientras traduzco alguna cosilla, y cosas que me tengo que recordar a mi mismo de vez en cuando...


"La virtud, la concentración y el discernimiento no son la naturaleza de la mente, no es la naturaleza de la mente la virtud, la concentración y el discernimiento. La virtud, la concentración y el discernimiento son simples fenómenos fabricados, herramientas para extinguir las corrupciones. Cuando las corrupciones se extinguen, entonces la virtud, la concentración y el discernimiento también se desvanecen. La virtud, la concentración y el discernimiento son como el agua. Las corrupciones son como el fuego. La mente es como la persona que usa el agua para apagar el fuego. Cuando el agua ha extinguido las llamas, el propio agua se ha desvanecido - pero la persona que apaga el fuego no ha desaparecido. El fuego no es el agua, el agua no es el fuego. La persona no es el agua, el agua no es la persona. La persona no es el fuego, el fuego no es la persona. La naturaleza genuina de la mente no es la corrupción, ni es la virtud, ni la concentración, ni el discernimiento. Simplemente es, de acuerdo a su propia naturaleza."


Ajahn Lee - Los cuatro marcos de referencia