miércoles, 13 de mayo de 2009

De viaje

Dentro de unas horas me voy a un monasterio, a Aruna Ratanagiri, tengo muchas ganas ya. Nunca he estado. Tengo gana de conocer el ambiente allí, y pasar 24 horas intentando practicar lo que en casa y trabajando me resulta muy difícil. Hablando solo cuando sea realmente necesario, observando (me), escuchando (me), conociendo (me). Seré libre por unos días, sin compromisos, sin equipaje, sin pasado, ni futuro, seré un don nadie.

Curioso estos sitios en los que, aunque hay gente, estás solo. Y desde esa soledad disfrutas de la gente, cuando estás cocinando, o en la sala con el resto, parece como si fuesen amigos, les coges cariño sin hablar con ellos, solo porque están a lo mismo que tú.

En otra visita a uno, solo me dí cuenta al final, cuando marchaba y me despedí de algunos de los que estaban también allí, algunos compañeros de habitación con los que apenas había hablado y que coincidió que estaban cuando recogía, de que la sensación era mutua al ver un anjali sincero de despedida. En ese saludo vi metta, compasión y todas esas cosas de las que tanto se habla en este mundillo, y que surgen espontáneamente de la humildad de quien practica y ve que todos tenemos el mismo problema, dukkha.


"La palabra pali dukkha significa ‘incapaz de satisfacer’ o ‘no poder contener, aguantar o resistir algo’: siempre cambiando, incapaz de llenarnos completamente o de hacernos felices. El mundo de los sentidos es así, una vibración en la naturaleza. De hecho sería terrible si encontráramos satisfacción en el mundo de los sentidos porque entonces no buscaríamos más allá de él; sólo estaríamos atados a él. Sin embargo, a medida que despertamos a este dukkha, comenzamos a descubrir el camino de salida, de modo que ya no estamos constantemente atrapados en la conciencia sensorial."
Ajahn Sumedho - Las Cuatro Verdades Nobles

sábado, 2 de mayo de 2009

Espíritu


El otro día me dijeron, bueno, no directamente, que pensaban que era muy espiritual, curioso... (juro que no voy por ahí soltando el sermón, que yo recuerde). De esta palabra, como de casi todas, cada uno tenemos nuestra propia idea. Si me dicen que alguien es "muy espiritual", descartando que estén pensando en cualquier cosa relacionada con la religión católica, entiendo que el concepto del que me lo dice es algo tipo nueva era, o sea, batiburrillo de enseñanzas orientales varias, mezclado con movida hippie y sección de autoayuda de las librerías (sección que, todo hay que decirlo, yo suelo visitar, por si acaso). El problema está supongo, como en muchas otras palabras, en la traducción que se hace en occidente de palabras orientales, que suelen tener significados mucho más amplios que el significado de la palabra occidental elegida. También muchas veces la palabra elegida lleva consigo unas ideas o conceptos culturales occidentales, que nada tienen que ver con la palabra original. Esto le pasa a "espíritu" o "espiritual". Un ejemplo es la palabra china shen, que se traduce en taichi, chi kung y demás como espíritu, y su significado tiene muy poco que ver con la definición que nos da el DRAE, lo que lleva a muchos malentendidos.

El caso es que en vez de "espiritual" o "desarrollo espiritual" sería mas acertado en mi opinión usar "desarrollo individual" o "personal" o "del ser humano".... No un desarrollo de algo etéreo, el espíritu, tal como se entiende en occidente, sino del individuo, el cuerpo y la mente. Todo está aquí, en este saco de carne y huesos, en este cuerpo y en esta mente, y no hay nada mágico, religioso, místico (otro palabra que se las trae) o trascendental (y otra más).

Vamos, que las palabras las carga el diablo...